El hogar y el trabajo perfecto no existe pero que maravilloso
es cuando existe una atmósfera y ambiente seguro donde
las personas puedan sentirse cálidamente aceptadas
y donde puedan desahogarse con confianza.
Donde las personas sean sinceras y expresen sus
más profundas penas, necesidades, errores, alegría y
podemos dar palabra de esperanza y fe, ese lugar va
a depender ti y de mí, Dios cuenta contigo para lograrlo.
Si se puede.
Esto es para ser mutuamente confortados por la fe que
nos es en común a vosotros y a mí.
Romano 1:12
