El cuidado de Dios es la certeza
con la que enfrentamos
las incertidumbres de la vida.
Quienes confían en Él caminan sin temor,
porque saben que nunca estarán desamparados.
Teman a Jehová, ustedes sus santos,
porque nada les falta a los que le honran
y confían en Él.
Salmos 34:9
