Al expresar palabras de gratitud, me conecto con Aquel
que creó esta tierra llena de belleza. Nuestro mundo
necesita hombres y mujeres dispuestos a ofrecer
palabras de aliento que fortalezcan y unan
a los demás. Que podamos recordar que,
con Cristo, sí se puede.
Por lo cual, animaos unos a otros, y
edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
1 Tesalonicenses 5:11
