Con el liderazgo vienen dos opciones:
la tentación de servirte a ti mismo y
la oportunidad de servir
a la gente a quien diriges.
Y mientras comían, tomó Jesús el pan,
y bendijo, y lo partió, y dio a sus
discípulos, y dijo: Tomad,
comed; esto es mi cuerpo.
Mateo 26:26
