a confiar en ti. Si Tu cuida de las aves,
también cuida de mí. Te amo,
te necesito mi Señor.

Mirad las aves del cielo, que no siembran,
ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro
Padre celestial las alimenta.
¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Mateo 6:26
