Amado Dios, cada día hazme recordar
que la carrera de la vida no le pertenece
al más veloz, sino aquel que persevera venciendo
los obstáculos que pueda encontrar en el camino
hasta lograr alcanzar sus metas, y sueños.
Si, se puede Tu nos creaste para ser triunfadores.
Aleluya!
No sabéis que los que corren en el estadio, todos
a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio?
Corred de tal manera que lo obtengáis.
1 Corintios 9:24
