Pedirle a Dios que nos perdone es bien fácil, lo difícil es perdonar
a los demás. Cuando uno no perdona, es como si tuviera
a esa persona encarcelada dentro de nuestro corazón
en el cual entonces Jesus no puede morar.
La venganza dice: haz lo mismo que te hicieron.
El perdón dice: te perdono, te exonero
de la culpa, te dejo libre.
Amado Dios ayúdame a perdonar a los que mes
ofenden, quita toda raíz de amargura de mi corazón,
necesito sentir el gozo de tu perdón en mi vida.
El nombre de Jesus. Amen
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que también vuestro Padre
que está en los cielos os perdone
a vosotros vuestras ofensas.
Marcos 11:25
