Amado Dios, en este día te doy gracias por mi familia,
mi empleo y porque puedo contemplar tus maravillas
en todo mi rededor. Te pido me ayudes a mantener
mis ojos fijos en ti. Recordando que en tu presencia
hay plenitud de gozo y no importando que digan
los pronósticos tu siempre nos sostienes
y nos guardas.
Puestos los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe, el cual por el gozo
puesto delante de él sufrió la cruz,
menospreciando el oprobio, y se sentó
a la diestra del trono de Dios.
Hebreos 12:2
