
Mucho se ha hablado y escrito sobre el amor; se han hecho películas, se han formulado teorías y se han definido estrategias para amar, pero también es un tema que, con el tiempo, se ha confundido y malinterpretado.
¿A qué me estoy refiriendo? A la esencia del verdadero amor, a la definición de amor según el creador de todas las cosas, al amor a la manera de Dios.
La Palabra de Dios nos deja saber que Dios es amor, es decir, que la esencia de Dios es el amor por nosotros, uno que es desinteresado, desprovisto de juicios y lleno de restauración; en este sentido, el amor es un idioma universal que sana y reconcilia.
En la Biblia, en la primera carta de Pedro, capítulo 4, verso 5, dice: “Sobre todo, ámense unos a otros profundamente, porque el amor cubre gran cantidad de pecados.” 1 Pedro 4:8 (NTV)
El amor de Dios no es emocional, es una decisión consciente de mantenernos unidos, de perdonar, entender, sanar y cuidar.
Dios nos mostró amor cuando menos lo merecíamos, y lo hizo por medio de Jesús, quien se entregó a morir en la cruz por nosotros dejándonos el ejemplo para aplicarlo con los demás, aun cuando lo que pase o lo que nos hayan hecho nos duela en el interior.
Ese amor de Dios trajo perdón y reconciliación.
Así que te motivo para que pienses en alguien con quien necesites reconciliarte, entonces da primer paso, llámale o búscale y exprésale que en tu corazón no hay rencor.
Te recuerdo que el amor no se mide por las palabras, sino por las acciones.
Oremos: “Amado Señor, lléname de tu amor para amar como Tú me amas, te pido que sanes las áreas de mi vida que todavía no se han curado, y hazme un instrumento de Tu gracia para que los demás puedan ver por mi intermedio Tu amor, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Sobre todo, ámense unos a otros profundamente, porque el amor cubre gran cantidad de pecados.” 1 Pedro 4:8 (NTV)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
