
Dónde está la clave?
«Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí» Gálatas 5:24
Leer esta declaración puede ser preocupante y angustiante para un cristiano. Quizás uno pueda preguntarse a sí mismo: “¿en serio? ¿cuándo hice eso?”. Pero resulta que esa obra, la de crucificar los deseos carnales en la Cruz, es una obra de Dios, no de nosotros.
Con esto no anulo para nada ni la responsabilidad ni el extenuante esfuerzo que debemos hacer diariamente, y constantemente para vencer los deseos de la carne. Sólo digo que la victoria en esta guerra sólo se obtiene de la mano con Dios.
Es por esto que ya se mencionó que la clave consiste en dejarnos guiar por el Espíritu Santo de Dios.
17 Marzo 2026

