
Dios quiere lo mejor para sus hijos; Él quiere que seas productivo(a), que hagas lo mejor; que cumplas el propósito de tu existencia que pases tiempo haciendo cosas significativas.
Surge la pregunta, ¿cómo puede saber si lo que está haciendo es realmente la mejor manera de ser productivos?; una forma de averiguarlo es haciendo un inventario de su vida para ver los resultados que estas obteniendo; es decir, el manejo de tu tiempo, la calidad de tus relaciones personales, el disfrute de tu familia, etc.
La realidad es que no solo es importante el resultado obtenido, sino también la manera cómo se logran las cosas; si lo que haces, lo haces honestamente, honrando a Dios con tus actos… vas bien.
Si el tiempo lo inviertes en relaciones con personas que te edifican, que tienen fe y a quienes les puedes ensenar cosas valiosas y de quienes puedes aprender cosas valiosas… vas bien.
Si al revisar con detenimiento tu vida llegas a la conclusión de que tus resultados no son “buenos frutos”; entonces llego el tiempo de cortar lo que no conviene.
Cortar lo que no es productivo, ni que edifica no solo es necesario para mantener un crecimiento saludable, sino también para asegurarse de que el crecimiento vaya hacia las áreas y en la dirección correcta.
Puede significar que debes eliminar actividades que te roban tu atención, o también eliminar algunas relaciones que no le están agregando valor a tu vida.
Te invito a meditar y decidir sobre estos temas; puedes hacerte estas preguntas “¿Lo que hago está acorde con la Palabra de Dios?; ¿Estoy aceptando lo que Dios quiere darme?; ¿tengo tiempo de calidad con Dios diariamente?; ¿Habrá cosas o personas que debo cortar de mi vida?”.
Dios te conoce mejor que nadie y quiere lo mejor para ti, acéptalo, recíbelo, y actúa en esa dirección, al final veras que tus frutos serán buenos y productivos
Versículo “Si el árbol es bueno, también su fruto es bueno; pero si el árbol es malo, también su fruto es malo. Al árbol se le conoce por sus frutos.” Mateo 12:33 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
