Cuando se desea construir un edificio alto, se necesitan bases profundas y sólidas; estas le dan estabilidad y fortaleza al edificio.
En la Fe el fundamento es Jesucristo y su redención. Cuando haces de Jesús, de sus enseñanzas, de su ejemplo tu fundamento, entonces estarás avanzando a construir sólidamente la obra de Dios en tu vida.
– El comienzo de esta obra eres tú porque tú decides hacer de Jesús el fundamento personal.
– La obra continua en tu hogar. Jesús debe ser el fundamento de tu familia. (Matrimonios e hijos en Jesús)
– También la obra trasciende a todos los lugares a donde tú vas: Trabajo, Negocio, reuniones de amigos, etc., Jesús debe ser el fundamento de todos ellos….
– Y obviamente la Iglesia, el lugar donde te congregas. Todo lugar a donde estés debe tener como fundamento a Jesús y su obra redentora.
Has de Jesús tu fundamento todos los días de tu vida y “verás la construcción de un edificio espiritual fuerte en ti” que se afianza cada día. Por eso podemos decir: “No es en las personas en quien debe estar puesta tu atención, es en Jesús; así los errores humanos, los tuyos o de los demás, no te afectarán”
Oremos: “Es Jesús mi base, el centro de mi vida y el fundamento de mi fe. Gracias Dios por darme la victoria en todos los ámbitos de mi vida, soy más que vencedor en Cristo, lo creo y declaró en el nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “…Pero cada uno tenga cuidado de cómo construye, porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo”. 1 Corintios 3:10-11 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
