
Decisión y compromiso son dos palabras claves que van unidas en el momento de definir metas en la vida, aplica para la familia, en los negocios, en el estudio, etc.; pero también y de manera trascendental para nuestra vida espiritual.
Decidir seguir a Jesús y comprometerse con Él en todo lo que nos pide en la Palabra de Dios es lo más importante que un ser humano puede hacer durante su vida.
Por mi propia experiencia sé que no hay que entender todo lo que esto significa, sino que lo que simplemente se necesita es responder a Su invitación y mantener el compromiso de fidelidad al Señor.
Son los compromisos los que le dan forma a las decisiones tomadas. Mantener el compromiso o rendirse antes del logro son la diferencia entre el triunfo y la derrota; es por eso por lo que podemos decir que, “a lo que te comprometes hoy será lo que lograrás el día de mañana”
Un estudiante se graduará de la universidad si su compromiso con la meta es firme, así al pasar el tiempo logrará obtener el título. Tu matrimonio será mañana aquello a lo que te comprometas; lamentablemente muchos tienen miedo de comprometerse por lo que van sin rumbo por la vida; al igual, otros se comprometen a medias, lo que los lleva a la frustración y la mediocridad.
Tu relación con Cristo será tan profunda como la calidad del compromiso que adquieras con Él; porque es claro que por la falta de compromiso la mayoría de las personas se pierden el propósito de Dios para sus vidas; y en contravía, otros hacen un compromiso total con los objetivos terrenales tales como hacerse rico o famoso, para terminar solos, con temores, estresados, apegados a lo que es temporal, decepcionados y amargados.
Piensa en esto “tu compromiso con Jesús te llevara parecerte a Él”
Versículo “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad”. 2 Timoteo 2:15 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
