
Saber a quién acudir ante las necesidades requiere sabiduría; acudir al Señor es la más sabia de las decisiones.
En este día del ayuno vamos a acercarnos más a Dios para pedir por crecimiento espiritual, que el motivo más importante de estos días sea nuestra relación con el Señor.
El ayuno es una práctica común para el pueblo Judío; en la Biblia hay cientos de referencias sobre esta disciplina.
Por ejemplo, la Palabra de Dios nos muestra que el sacerdote Esdras convocó ayuno colectivo para pedirle a Dios protección pues los enemigos se habían levantado en contra de ellos, al mismo tiempo el sacerdote también estaba dándole una lección de fe al pueblo para que todos regresaran a los caminos del Señor y confiaran en Su respuesta.
Encontramos en la Biblia esta referencia en el libro de Esdras, capítulo 8, verso 23, que dice “Así que todos ayunamos ese día, y le pedimos al Señor que nos bendijera, y él nos bendijo” (RVC)
Al hacer de Dios el centro de tu vida, todas las batallas tienen el poder de ser victoriosas, incluso puedes encontrar la respuesta del porqué de las situaciones difíciles que estes experimentando.
Seguramente tendrás muchos motivos de oración y peticiones para Dios, todas las cuales las puedes poner en sus manos buscando Su ayuda, pero el gran triunfo al final del ayuno debe ser: “El crecimiento en tu vida espiritual”
Te motivo para que hagas que este sea tu motivación principal de estos días de ayuno y oración.
Oremos: “Señor, en tus manos colocamos el ayuno que estamos haciendo, tenemos el fuerte deseo de acercarnos más a ti, de depender más de ti y crecer en nuestra vida espiritual, te pedimos, sabiduría y fortaleza para mantenernos y ver los frutos de las conquistas que este año lograremos, lo pedimos en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “Así que todos ayunamos ese día, y le pedimos al Señor que nos bendijera, y él nos bendijo”. Esdras 8:23 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
