
Recuerdo que cuando estaba muy pequeño mi madre me llamaba cuando quería que yo hiciera algo en particular, ya fuera que le ayudara con algo o que fuera a una tienda a comprar lo que ella necesitaba.
Yo reconocía claramente su voz y hasta puedo decir que de acuerdo con la forma en la que me llamaba ya sabía en mi corazón para que me estaba convocando.
Con Dios es igual, El es un Padre de amor que tiene para nosotros un llamado en particular, pero lo mas seguro es que no escuchemos la voz audible de Dios, sino un sentir profundo en nuestro corazón; uno que tiene la certeza de que Él nos está invitando para hacer algo en Su Nombre.
En la Biblia en el Libro del profeta Isaías, capitulo 30, verso 21, dice, “Entonces oirán ustedes decir a sus espaldas estas palabras: «Éste es el camino; vayan por él. No se desvíen a la derecha ni a la izquierda”. (RVC)
La mayoría de las veces, cuando Dios nos llama a movernos en una dirección particular, experimentamos un sentido de fuerte dirección interior, es como si la voz fuera escuchada por nuestro corazón que nos impulsa para hacer algo, y en muchos casos es algo nuevo o desconocido.
La realidad es que aceptar el llamado de Dios para tu vida puede ser incómodo porque cuando Dios llama, también nos pide que dependamos al 100% de Él.
A medida que salimos de nuestra zona de confort y nos adentramos en lo desconocido, es necesario apoyarnos en el Señor, puesto que no tendremos otra opción.
La Biblia está llena de historias en las que hombres y mujeres aceptaron un llamado que no entendían totalmente, en algunos casos se sentían poco calificados; otras veces, el llamado simplemente parecía ilógico; pero cuando ellos dijeron “Aceptamos”, apareció Dios.
El Espíritu Santo te guiara al cumplimiento del llamado; tu confianza en Él te hará vivir en la certeza de que a donde el Señor te lleve allí estará la respuesta.
Abraham, creyó en salir a una tierra desconocida; Moisés acepto rescatar a un pueblo de la esclavitud sin saber cómo lo iba a hacer; los discípulos de Jesús aceptaron el llamado y fueron guiados por el poder del Espíritu Santo para expandir el Reino de Dios en la tierra.
Así pues, sea lo que sea que Dios te pida, confíe en que cuando le digas que “Sí” a Dios, Él te mostrará qué camino y que decisiones deberás tomar.
Oremos “Amado Señor, hoy dejo a un lado toda duda en relación con el llamamiento que me has hecho. Decido confiar en tu guía, que, aunque no entienda lo que me pides, o que, aunque me parezca demasiado grande, voy a obedecer, te digo “sí Señor, aquí estoy”; y confió en que Tu Santo Espíritu me mostrará el camino a seguir, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Entonces oirán ustedes decir a sus espaldas estas palabras: «Éste es el camino; vayan por él. No se desvíen a la derecha ni a la izquierda”. Isaías 30:21 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
buendiatodoslosdias.com
