
Tenemos un pasado, vivimos un presente y tendremos un futuro, pero ni el pasado existe ya, ni el futuro ha llegado; por lo tanto, lo único que tenemos es un presente permanente.
Veo que hay personas que viven atadas a su pasado y otras altamente preocupadas por el futuro; por lo tanto, debes saber que tu pasado, por muy doloroso o quebrantado que haya sido, ni tu preocupación por el futuro incierto tienen el poder de anular los planes que Dios tiene para nosotros.
En la Biblia, en el libro de Isaías, capítulo 43, verso 19, dice: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” (RVR60)
Los desiertos de la vida no deben apagar tu fe; más bien míralos como la escuela en la que se creará un gran testimonio de restauración.
Dios no está pendiente de tu pasado para condenarte, sino que Él usa tu dolor de ayer para crear un nuevo futuro de bendición, puesto que es así como Su gracia restauradora se manifiesta.
El Señor es experto en crear belleza a partir de las cenizas y en hacer brotar corrientes de agua viva en los lugares más secos. Él ofrece oasis en medio de los desiertos de la vida.
Te motivo para que te prepares para lo nuevo e inédito de Dios.
Pero necesitas soltar los rencores, perdonar las ofensas pasadas, entregarle tu futuro a Dios y dejar de mirar hacia atrás con nostalgia o culpa.
Abre tu mente y tu corazón con gozo para recibir las cosas nuevas y maravillosas que Dios derramará sobre tu vida.
Oremos: “Amado Padre, te entrego mi pasado y confío en tu poder restaurador. Haz brotar ríos de bendición en mis desiertos y abre caminos de salvación y gozo para mi familia; esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” Isaías 43:19 (RVR60)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
