
Tener la idea mental de algo es muy diferente a experimental algo.
No es lo mismo que te cuenten como fue un suceso a que estuvieras presente en el momento de ese evento.
En cuanto lo espiritual, sabemos que Dios siempre está con nosotros, pero experimentar a Dios es algo totalmente diferente.
Considero que cuando todo marcha bien en esta vida es fácil que nos apartemos de Dios y que se mengue el crecimiento espiritual, pero en los momentos de dificultad, la fe sale a flote, las personas buscan intensamente a Dios y de esta manera se puede sentir que Dios está realmente presente para nosotros.
La realidad es que no se puede experimentar la plenitud de Dios mientras no haya una intencionalidad real en la búsqueda de Su presencia.
Cuando tú pasas por dificultades, y estás en una encrucijada en la que no ves la salida, sino que más bien todo parece oscuro, es en estos momentos en los que la luz de Jesús debe brillar en tu vida.
En la Biblia hay muchas promesas sobre la luz del Señor que llega para traer solución a nuestras dificultades, por ejemplo, en el libro de los Salmos, capítulo 27, verso 1, dice “El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?. El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién podrá amedrentarme?” (NVI)
También en el Libro del profeta Isaías, capítulo 60, verso 1, dice “¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!; ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!” Isaías 60:1 (NVI)
Poderosas promesas nos da el Señor, ¡Créelas!, Dios puede hacer un milagro hoy.
Quizás necesitas que algo ocurra para salvar tu situación financiera y de repente alguien guiado por Dios te ofrece la solución; o una respuesta que estabas esperando ansiosamente, llega; o tal vez tu negocio no estaba prosperando, pero se te presenta un contrato que no esperabas.
Es posible que hayas tenido una necesidad económica en la familia, y milagrosamente te proponen un ascenso en el trabajo; o quizás estás pasando por una enfermedad y por tu fe y por el amor de Dios ocurre un milagro de sanidad.
Esa es la “luz de Dios” que entra para iluminar tu oscuridad; tal y como dice el versículo, “la Gloria del Señor brilla sobre ti”. ¿Por qué? Porque confías completamente en el plan de Dios, al poner tu fe en Jesús.
Así que no te detengas, no te acobardes, ni te agobies; más bien eleva tu fe para creer por la respuesta que llegara para que experimentes al Dios vivo que te ama.
Oremos “Amado Padre celestial, gracias porque hoy levantas mi fe, para creer que tu favor llega como la luz que ilumina en la oscuridad, que cuando este en dificultad y no pueda ver la luz al final del túnel, apareces Tú trayendo un milagro, dándome direccionamiento y colocando respuesta para lo que para mí había sido imposible. Decido confiar sin dudar, quiero conocerte más y experimentar en mi vida tu poder, presencia y amor, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén.”
Versículo “¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!; ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!” Isaías 60:1 (NVI)
