
Verdadera bendición
« Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor» Efesios 4:1-2
Ciertamente, Pablo aquí se está pareciendo a su Señor, a Jesucristo, a quien servía. Estaba preso por servirle a Él, por nada más. ¡Qué vida de relajación vivimos los cristianos de hoy! buscando paz, paz, y evitando el conflicto, por no querer confrontar al mundo.
Mientras tanto, esa prisión, esas cadenas, eran el sello de autoridad de Pablo, no como ahora, que queremos ser líderes con base a un supuesto éxito… Lo que hacía que Pablo hablara con autoridad en Cristo, era nada menos que su sufrimiento por Cristo.
¿Y qué pide Pablo con base en esa autoridad que le da el sufrimiento por Cristo? ¿Qué lo beneficien a él, que le prodiguen toda clase de honores o privilegios?. ¡Qué va! Lo que pide es la unidad de los efesios. Ésa es la verdadera bendición que Pablo buscaba.
1ro Junio 2026

