
Cuando hay confusión y se levantan situaciones difíciles en la vida entonces es difícil decidir correctamente, pero una palabra de aliento, un consejo sabio puede hacer la diferencia.
Pero hay algo más grande, porque una “Palabra de Dios puede revolucionar tu vida por completo”.
En la Biblia en el libro de los Salmos, capitulo 12, verso 6, dice así, “Las palabras del Señor son puras, son como la plata refinada, siete veces purificada en el crisol”. (NVI)
Se relata de Jacob quien recibió una de esas palabras transformadoras y que esta relatado en Génesis 31:10-12; cuando el Señor lo instruyó acerca de los machos de las ovejas que eran “listados, pintados y abigarrados”.
Con esa sola palabra, Jacob desarrolló un proceso específico de cría de ovejas que gradualmente convirtió a todo el rebaño en su propiedad.
Ten en cuenta que Dios ve el dilema en el que te encuentras, ya sea con un empleador difícil, un cónyuge conflictivo o alguna otra relación tensa; entonces Él puede darte una palabra de sabiduría que cambiará por completo tu situación. A esta palabra la llamamos revelación.
Por medio de sueños y visiones, el Espíritu Santo comunica a tu mente algo que está en la mente de Dios.
Por ejemplo, ese fue el caso de Jacob, pero, aunque no tenía sentido poner varas peladas delante de las ovejas, pero lo hizo de todos modos. Su obediencia a esa palabra de Dios le trajo mucho éxito y riqueza. (Génesis 30:43).
Así son los milagros que se manifiestan por medio de la fidelidad a la Palabra de Dios. Lo que El pide puede parecer ridículo para la mente natural, pero la Palabra de Dios si funciona.
Debes esperar en Él para recibir esa Palabra, y luego mantenerla presente diariamente, así como Jacob colocó las varas delante de sus ovejas; el resto se lo dejamos a él. ¡Un milagro esta por ocurrir!
Oremos “Amado Señor, anhelo escuchar tu voz, recibir una Palabra que cambie mi situación, que me guie y me lleve por el camino de la bendición, en el cual las situaciones son resueltas y las dificultades superadas, te pido me reveles Tu Palabra, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Las palabras del Señor son puras, son como la plata refinada, siete veces purificada en el crisol”. Salmos 12:6 (NVI)
