Nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor.
1 Juan 4:16
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo… en propiciación por nuestros pecados.
1 Juan 4:9-10
A la pregunta más frecuente en los sondeos de opinión a principio de año: «Para usted ¿qué es la felicidad?», la respuesta suele ser: «Amar y ser amado».
Se trata de una necesidad básica de todo ser humano. ¡Cuántas frustraciones y sufrimientos cuando no tenemos a nadie a quien amar, o cuando sentimos que nadie nos ama! Sin embargo, el amor humano puede encontrar muchas decepciones. Duelos, rupturas en el seno de la pareja y conflictos familiares lo demuestran. Pero el amor de Dios tiene una dimensión completamente diferente, pues él conoce todas las necesidades de su criatura, la cual fue creada a su imagen. En la Biblia hizo promesas que recuerdan, a todo el que deposita su confianza en él, que ser amado por Dios y amarlo a su vez confiere a la vida un verdadero sentido, un nuevo respiro. ¿No se siente amado? Entonces escuche lo que Dios le dice:
“Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).
“No temas, yo te ayudo… A mis ojos fuiste de gran estima… Yo nunca me olvidaré de ti… en las palmas de las manos te tengo esculpida” (Isaías 41:13; 43:4; 49:15-16).
“Yo apacentaré mis ovejas… dice el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil” (Ezequiel 34:15-16).
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

Génesis 1 – Mateo 1 – Salmo 1 – Proverbios 1:1-6
© Editorial La Buena Semilla
