Termina enojándose
«Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo». Efesios 4:31
El estándar de Dios para nosotros en cuanto al perdón, debe ser algo muy importante para Él dado que Cristo mismo, pisando este planeta, se ocupó de dar una enseñanza muy puntual al respecto mediante la Parábola De Los Dos Deudores en Mateo 18:23.
Yo imagino cómo le hiere al Señor vernos guardar rencor o animosidad en contra de un hermano, o cualquier prójimo, luego que Él nos perdonó a nosotros faltas muchísimo más graves que las que comenten contra nosotros.
El problema es que el Señor se entristece para empezar, pero no se queda ahí… luego pasa a “otra actitud” donde la cosa se ponen serias.
23 Junio 2026

