
El llamado que hizo Jesús cuando dijo: “Sígueme” lo cambió todo para doce hombres ordinarios.
Ellos dejaron redes, mesas de impuestos y vidas familiares al recibir la revelación espiritual de emprender un viaje incierto con un Salvador cierto.
Hoy Jesús te está llamando a ti también, Él te dice “sígueme”
Este llamado para ser discípulos es una invitación a experimentar una vida transformada que refleja el carácter y las prioridades de Jesús; pero además, no significa añadirlo a tu vida existente, sino que se empieza a construir una vida completamente nueva con Él en el centro.
En la Biblia, en el evangelio de Lucas capítulo 9, verso 23, se registran las palabras de Jesús que declaran lo siguiente: “Y a todos les decía: «Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. (RVC)
Aquí Jesús no establece que esta decisión de seguirlo no es una acción independiente, sino una entrega diaria, en la que al estar dispuestos a “tomar nuestra cruz”, significa morir a los deseos egoístas, a la comodidad y al de nuestra vida control.
Es elegir aceptar y seguir Su voluntad sobre la nuestra, incluso cuando lo que el mundo y nuestras costumbres hagan sean contrarias a Su propuesta.
Seguir a Jesús es el más grande reto y al mismo tiempo la más importante decisión de nuestra vidas, en la que, aunque ese camino sea difícil, el destino final que es la eternidad en Su presencia; hace que esta trascendental decisión haya valido la pena.
Oremos: “Amado Señor, decido seguirte de todo corazón, te pido que me ayudes a dejar mis ambiciones y aceptar y abrazar tus propósitos para mi vida. Dame la fuerza para tomar mi cruz diariamente y seguir tus pasos, te entrego mis planes, mi voluntad y toda mi vida; quiero serte fiel, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Y a todos les decía: «Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
