
Cuando alguien hace algo que no esta bien, ni ante Dios, ni ante los demás, y vuelve a hacerlo, piensa y siente que se ha vuelto una persona que no tiene arreglo. Los pensamientos de incapacidad e inconformismo con la vida aparecen.
Pero ¿será esto cierto?, o ¿hay esperanza de cambio?
En la Biblia hay establecidas muchas promesas de Dios que necesitan ser apropiadas por el hombre y la mujer cristiana. Por ejemplo, en el libro de Isaías, capitulo 43, verso 19 dice así, “¡Voy a hacer algo nuevo!; Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?; Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”. (NVI)
En este pasaje el profeta Isaías les había estado hablando a la nación de Israel; les recordaba la liberación milagrosa de Dios en el pasado; — porque se habían olvidado de este milagro.
Y que él era su proveedor de todo en sus vidas.
Es fácil que, en medio de los quehaceres diarios, se pierda de vista la liberación y provisión del Señor en tu propia vida.
Todos los seres humanos tenemos defectos, pero ¡si somos remediables!
El Señor determinó tu valor mucho antes de que la tierra existiera; y por la sangre y el sacrificio de Jesús en la cruz, te queda claro que las intenciones de Dios son las de hacer de tu vida una que tenga propósito.
Fuiste elegido(a) y perdonado(a). El Señor no te ha abandonado. Él tiene el poder para transformar tu vida.
Te santifica, te trata con misericordia, te abre camino en el desierto; Él te da la fuerza que te sostiene cada día.
¡Si tienes a Jesús, lo tienes todo!. ¡Él está abriendo un camino nuevo en tu corazón!
Te recuerdo que todos somos obras en proceso, pero nunca somos obras olvidadas por Dios. Y aunque puedes fallar, empezar a dudar y aún tener días malos y otros muy terrible, Su Palabra nos ha asegurado que “Él que comenzó la buena obra en nosotros, ¡será fiel para cumplirla!” (Filipenses 1:6)
Te aseguro que, si te arrepientes de corazón, y buscas intencionalmente tener tiempo con Dios a diario, tus temores, dudas, y sentimientos de incapacidad desaparecerán y mantendrás presente en tu mente que el Señor tiene caminos nuevos y vida renovada para ti.
Oremos “Amado Señor, Te adoramos por lo que eres y nos humillamos ante Tu fidelidad. Gracias por amarnos lo suficiente como para rehacer y remodelar cada lugar desértico de nuestros corazones. Te pido que me ayudes a poner mi mirada en ti por encima de mis temores y fracasos, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “¡Voy a hacer algo nuevo!; Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?; Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”. Isaías 43:19 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
