
Nuestra sociedad tiende a polarizarse y a dividir a las personas diferenciándolas por su estatus social, opiniones políticas, nacionalidad o cultura.
Esto equivale a construir barreras invisibles, entonces se rodean solo de quienes piensan igual que ellos.
Pero, Jesús derribó todos los muros culturales de su época al comer con recaudadores de impuestos, hablar con samaritanos y dignificar a los marginados.
En la Biblia, en la carta a los Gálatas, capítulo 3, verso 28, dice así: “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús” Gálatas 3:28 (NTV)
Todas las personas, sin ningún distingo, necesitan a Jesús como Su Señor y salvador.
En tu lugar de estudio o trabajo, busca activamente a esa persona que suele almorzar sola, al inmigrante que acaba de llegar o a quien todos evitan por ser “diferente”; siéntate a su lado, muestra un interés real por su historia y comparte tu tiempo sin prejuicios, háblales de lo que Dios ha hecho en tu vida.
Sé el amigo que alguien necesita hoy.
La humanidad entera necesita saber que Jesús es el único camino al cielo, y esto solo se logrará si decides aceptar el llamado de Dios de acercarte a los demás.
Vivir como Jesús exige romper los círculos cerrados para abrazar a todos, incluso a quienes el mundo ignora.
Oremos: “Amado Señor, rompe todos mis prejuicios y enséñame a ver a las personas con tus ojos de amor. Dame un corazón inclusivo para acercarme a los que se sienten rechazados o solos, y que así pueda compartir de tu gracia redentora. Lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús” Gálatas 3:28 (NTV)
Buen dia
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
