
Todos los seres humanos anhelamos dos cosas profundas: seguridad y paz interior. Existe un vacío en el alma que nada material puede llenar, una sed espiritual que solo Dios puede satisfacer.
Por eso necesitamos una revelación, no solo conocimiento: Dios es real, Jesús nos da salvación y el Espíritu Santo da vida a nuestro espíritu. La verdadera paz y seguridad no vienen del entendimiento intelectual, sino de una experiencia espiritual con Dios.
En la Biblia, en la carta a los Colosenses, capítulo 2, versos 2 al 3, dice así: “Quiero que lo sepan para que cobren ánimo, permanezcan unidos por amor, y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento. Así conocerán el misterio de Dios, es decir, a Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” (NVI)
El conocimiento sin convicción se queda en lo superficial, pero la revelación produce fe, ánimo y transformación. Cuando comprendemos lo que Cristo hizo por nosotros, nuestra vida cambia desde adentro.
Es por la revelación que se obtiene una comprensión plena de las implicaciones de la obra de Cristo en nuestro favor, las que producen “aliento, ánimo y certeza”; permitiendo que haya un impacto verdadero en nuestras vidas.
Cuando estamos unidos a Él, recibimos una paz que sobrepasa el entendimiento, una esperanza viva y una plenitud que no depende de las circunstancias.
Oremos: “Amado Señor, hoy te pedimos que nos llenes de la revelación que solo Tu Santo Espíritu nos puede dar para tener la certeza de que en Cristo Jesús están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, que sea algo que se arraigue profundamente en el corazón, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Quiero que lo sepan para que cobren ánimo, permanezcan unidos por amor, y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento. Así conocerán el misterio de Dios, es decir, a Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” Colosenses 2:2-3 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
