
Cualquiera puede ser relativamente feliz cuando las cosas van bien, esto es cuando las cosas en el hogar están funcionando normalmente, en tu trabajo no hay dificultades mayores, estás con salud y no tienes preocupaciones financieras, ni tampoco conflictos mayores.
Pero cuando las cosas comienzan a cambiar, es decir, un hijo se enferma, o aparece una gran dificultad en el trabajo, o quizás te están acosando por los pagos atrasados del auto y no sabes cómo conseguir más dinero, etc., cualquiera de estas situaciones mueve a la persona común a vivir en angustia, estrés y desesperanza.
Pero cuando te enfrentas a esas adversidades y la forma en la que las manejas es con paz y regocijo en el Señor, estas demostrando que algo sobrenatural ha ocurrido en tu vida.
No estoy haciendo referencia a hombres y mujeres irresponsables o que son demasiado tranquilos con las cosas sino a cristianos auténticos que viven la vida con la fe puesta en el Señor; que son diligentes, obedientes a la Palabra de Dios y que confían con todo su corazón.
Poder gozarse en medio de las dificultades es un rasgo único de los cristianos.
Te puedes preguntar ¿Y cómo lo hago?; la respuesta está en la Biblia, en la carta a los Filipenses, capítulo 4, verso 4, que dice “Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense!” (RVR60)
Ten en cuenta que el versículo no dice “que nos regocijáramos en las circunstancias”; sino que establece un principio de bendición y que trae paz al corazón, el cual dice “que nos regocijemos en el Señor”.
En otras palabras, estas declarando en fe, que Dios todavía está en el trono.
Que sabes que vas a ir al cielo; continúas teniendo la certeza de que has sido perdonado.
Confía en el Señor porque Él, aunque estés pasando por muchas dificultades, tiene un plan para tu vida, y sabes con todo tu corazón que Él no te ha abandonado.
Guarda esto en tu mente y en tu corazón, “necesitas permanecer en el gozo en el Señor siempre”. ¡Esa es la clave!.
Sabes que puedes declarar con certeza que a pesar de lo que puedas estar pasando en este momento, el Señor nunca te dejará ni te abandonará.
Oremos “Señor amado, aunque desconozco los motivos por los que estoy pasando por momentos difíciles, hoy decido renunciar al dolor, a la queja y a vivir en el estrés por las dificultades que estoy atravesando; pongo estas situaciones en tus manos, creo que tienes planes de bienestar para mí, y que alabando tu nombre, cantando alabanzas y confiando en tu respuesta encontraré la paz que me permita regocijarme en ti, lo creo en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense!” Filipenses 4:4 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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