El Señor empobrece y enriquece; humilla y también exalta.
1 Samuel 2:7
Reflexión
Sea cual sea nuestra condición, ya sea que tengamos mucho o poco, nuestra actitud debe ser la de vivir agradecidos con nuestro Creador y servirle con alegría desde donde Él nos haya colocado, haciendo el bien desinteresadamente y sin aferrarnos a lo material y pasajero de este mundo.
Pobreza o riqueza, las dos son del Señor.
Si eres rico, Dios te hizo rico y si eres pobre Dios te hizo pobre. Si está dentro de sus planes tanto una condición como la otra cambiará cuando Él crea que es oportuno pues Él es quien humilla y quien exalta. El oro y la plata le pertenecen a Dios y los reparte conforme a su soberanía y sabiduría. Tengamos presente que a quien mucho se le ha dado, mucho le será exigido.
Oración
Señor, gracias te doy por tu provisión justa para mi casa, ayudame a vivir agradecido y ser un buen administrador de lo que has puesto en mis manos. Amén
Por: Liecel Franco
Para: elversiculodeldia.com

