
Los demás soldados, al oír todo esto, volvieron sus rostros hacia el lugar donde estaba el Duque de Wellington: al verlo se reanimaron, recobraron la serenidad y el valor, y decían: "¡El que nunca ha sido derrotado ni lo será está con nosotros!" Y pronto derrotaron al enemigo.
Jesucristo, nuestro General, siempre está con su pueblo: Siempre está con nosotros: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo", dijo él (Mat. 28:20).
