
«Sin embargo, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley» Gálatas 4:4
Cristo cumplió la Ley en nuestro lugar, la cumplió por nosotros, otro argumento (¡como si hicieran falta más!) que demuestra por qué no existe ningún camino al Padre que no sea a través de Cristo. Otro argumento más, para que la gente entienda que la Salvación no se obtiene por cualquier religión.
Vamos a recontar: El hombre cayó en Edén, Dios prometió ahí mismo que Cristo vendría a proveer Salvación (Génesis 3:15). Dios eligió un hombre, Abram, para crear una Nación de donde viniera el Cristo. A esa Nación le entregó la Ley para que sea Tutora de todo el que buscara una RELACIÓN con Dios. Al llegar Cristo, el único Hombre capaz de cumplir la Ley, y legar al Espíritu Santo, tras limpiar nuestros pecados mediante su Sacrificio en La Cruz, la Ley sigue vigente espiritualmente, pero no tiene efecto legal federalmente.
Algo que vale la pena resaltar: Dios le prometió a Abram, después de cambiarle el nombre a Abraham (Génesis 17:5), que “todas las naciones” serían beneficiarias de la Salvación, no un solo pueblo en específico.
12 Febrero 2026

