Una pregunta que podría provocar un mar de respuestas.
Muchas dirán que sus hijos, porque son su responsabilidad, y otras dirán sus esposos, porque un día sus hijos no estarán y quedarán ellos solos nuevamente. Y siendo sincera creo que cada una tiene un cierto grado de verdad. No soy terapeuta familiar o de pareja, pero les daré mi opinión al respecto, y veamos quienes están de acuerdo conmigo.
Vivimos en una sociedad donde constantemente nos vemos cuestionadas por nuestro rol como madre o esposa, y tratar de ser perfecta en ambos roles es un proceso agotador y retador. Pensar que debo elegir entre mi esposo y mi hijo me parece absurdo. Creo más bien que la mejor manera de honrar a nuestro Dios es buscando el equilibrio perfecto (o casi perfecto) entre madre y esposa.
Lo primero que debemos entender es que ambos roles van de la mano. Ser buena en mi rol de madre llena de paz el corazón de mi esposo, y cuidar de mi esposo lleva un mensaje de amor y entrega a nuestros hijos que más adelante extenderán a sus familias.
Definitivamente que cuando tenemos hijos pequeños, ellos nos demandan mucho tiempo y energía, y me parece que nuestros esposos entienden esta parte. Cuando son bien pequeñitos nos necesitan para muchas cosas y es nuestra responsabilidad cuidar de ellos. PERO esto no es una excusa para descuidar a nuestro compañero de vida. Y aquí es donde volteo la moneda; He visto muuuuuuuuuuuuchas mujeres enfocarse tanto en sus hijos al punto de descuidar su matrimonio. En su afán por ser la madre perfecta se olvidan de su esposo, quien también amerita cuidado y dedicación.
En ningún pasaje la Biblia especifica el orden para nuestras prioridades como esposas, pero en deutoronomio claramente expresa que amar a Dios debe ser lo primero (Amar = Obedecer)…
Deuteronomio 6:5 “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”
… y aquí quiero que prestes atención: La mejor manera de mostrar obediencia a Dios es cuidando nuestro primer ministerio, NUESTRA FAMILIA. Así que creo firmemente que más que una competencia de roles, debemos asumir un trabajo en equipo en busca del mismo resultado: Hacernos felices, proteger nuestro hogar y bendecir la vida de nuestros hijos con nuestro ejemplo como matrimonio.
Siempre les digo que cuidar nuestra unión es cuidar de ellos. Recordemos que su estabilidad está perfectamente ligada a la relación de nosotros, sus padres. Las lecciones más poderosas e importantes las reciben en el hogar.
El trabajo en equipo, la tolerancia, la paciencia, el amor desinteresado, el sacrificio por el bien del otro, el cuidado , y demás son de las tantas enseñanzas que reciben de nuestra vida conyugal. Por eso me parece sin sentido que se establezca una comparación de roles. Dios nos hizo idóneas para nuestras posiciones, y nos ha dotado de las cualidades para lograr el equilibro necesario. Podemos hacer que nuestro hogar funcione, sin descuidar a nuestros esposos o nuestros hijos.
Dios nos llene de humildad y sabiduría para ser la madre y esposa que nuestra familia necesita.
Dios les bendiga!
– Mamá Canguro.


Que difícil situación la tuya, pero tienes que buscar una balanza en esto, además que tienes hijos con tu nuevo esposo y eso lo hace aún mar difícil, pide a Dios te ilumine, y pues es el precio que en ocasiones hay que pagar por tener nuevo esposo. Pero todo tiene solución, pide a Dios te ayude sin duda lo hará. Un abrazo desde el alma.
Tengo un hijo de 13 años que no es de mi esposo actual con el que tengo 2 hijos uno de 5 y otra de 3 meses…
Pero ya mi esposo esta frio con mi hijo de 13 y es un niño que me ayuda mucho es educado muy atento con todos mi esposo lo regaña innecesariamente y esta cituacion ya no la soporto…mi hijo permanece yriste por esta cituacion aparte que mi hijo y yo somos extranjeros..eso lo hace sentir peor…yo ya no se que hacer.
Hablo con mi esposo y el lo toma mal. Dice que el ya no le va a volver a decir nada que me lo deja a mi…y esa no es la manera…estoy a punto de separarme.
Que hago