(Jesús) al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.
Hechos 2:24
Sorbida es la muerte en victoria.
1 Corintios 15:54
La muerte es una realidad de la que ningún ser humano puede escapar. A menudo eludimos este hecho de diferentes maneras. Unos rechazan la idea de la muerte por todos los medios; no quieren preocuparse por ello, incluso sabiendo que su hora también les llegará. Otros tratan de persuadirse de que la muerte es un punto final; viven con esta idea, y mueren tranquilizados por esta convicción.
Entonces, en vez imaginar, ¿por qué no escuchar al único que sabe qué hay más allá de la muerte, es decir, a Dios? ¿Qué nos dice en su Palabra, la Biblia?
–Nuestros pecados son la verdadera causa de la muerte: “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23).
–La muerte no es un punto final, sino la puerta de entrada al más allá: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Nuestro Creador nos pedirá cuentas de nuestra vida.
–Jesucristo vino a la tierra y venció a la muerte. Por cierto, él murió, pero dio su vida voluntariamente. Tres días después, resucitó, venciendo así a la muerte. Tomó sobre sí mismo el castigo debido al pecado, para salvar a todos los que creen en él como su Salvador. Y Dios, que es justo, considera justo a todo el que cree que Cristo tuvo que morir por él y por sus pecados.
–Para los que depositaron su confianza en Jesucristo, a veces la muerte es un paso que da cierto temor, pero conduce al gozo eterno en el cielo con Jesús (Salmo 23:4).
Génesis 10-11 – Mateo 7:7-29 – Salmo 6 – Proverbios 2:16-22
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