«Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz» Colosenses 1:19-20 RVR*
Entonces, el Señor Jesucristo se ha convertido en el Procurador De Justicia delante del Padre en el sentido positivo. Es decir, en ese Juicio Final que se celebrará (y que todo el mundo está como si nada, como si eso no fuera a pasar), Cristo logrará justicia para los que son Suyos.
En ese Juicio, cada quien enfrentará una condena terrible, el castigo eterno por el pecado de cada quien. Pero Cristo intervendrá por los que han creído en Él, justificándolos mediante Su Sacrificio Expiatorio en la Cruz, quedando así exonerados de la condena.
No puedo imaginar lo grandiosa, lo gloriosa, que será esa Paz. Ya le he dado una probadita, y es inmensamente reconfortante. Pero aquella será perfecta.
1ro Noviembre 2026
*Reyna-Valera Revisada 1960

