(Jesucristo dijo:) El que oye mi palabra, y cree al que me envió (Dios), tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Juan 5:24
La palabra muerte asusta, pues recuerda una realidad ineludible para todos, una cita a la que cada día que pasa nos acerca inexorablemente. Pero la pregunta fundamental, formulada desde siempre, sigue siendo la misma: ¿Qué habrá después de nuestra vida terrenal? Y en este punto hay multitud de falsas opiniones, como:
–«No hay nada. No existe nada más para nadie».
–«Hay un paraíso para todos. Dios, que es amor, salvará a todos los hombres».
–Otros dicen: «Existen varios ciclos de vida y de muerte, pero no hay nada definitivo».
Sin embargo, en la Biblia hallamos una respuesta muy diferente dada por el Único que sabe. Dios, el Creador justo y santo, es el único que puede revelar su plan con respecto al hombre: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Por lo tanto la idea de la reencarnación queda totalmente excluida.
En el momento del juicio sólo queda una alternativa:
–A los que durante su vida en la tierra rechazaron la salvación en Jesucristo les espera una eternidad lejos de Dios, en medio de las penas y los tormentos: “El que rehúsa creer en el Hijo (de Dios) no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).
–A los que hayan creído en Jesucristo, en su muerte y su resurrección, para el perdón de sus pecados, les espera una eternidad con Dios, en la felicidad: “Vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios… tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).
Nehemías 3 – Juan 7:1-31 – Salmo 118:10-14 – Proverbios 25:16-17
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