
Cuando hacemos algo por otra persona y lo hacemos sin esperar nada a cambio, hay una gran satisfacción en el fondo del corazón.
Dios quiere que seamos servidores, que mostremos de Su amor a los demás, es por eso por lo que, en el evangelio de Mateo, capítulo 23, versos 11 al 12, Jesús nos dice, “El que sea más importante entre ustedes, sea siervo de todos. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (RVC)
El Señor nos está diciendo claramente que para ser grandes debemos servir.
Así que si surge la pregunta ¿qué significa servir?, podemos responder que, ser un sirviente significa “estar dispuesto a darlo todo por otra persona”.
Cuando aceptamos a Jesús, estamos declarando que damos todo, hasta nuestras propias vidas para servirle, al igual que Jesús dio su vida para servirnos.
Es curioso como en la Biblia se nos da a conocer que muchos de los lideres religiosos de la época de Jesús eran fariseos hipócritas a quienes el Señor los señala como mal ejemplo.
Al contrario, el Señor predica con el ejemplo; Él no sólo nos dice qué hacer, sino que nos muestra el cómo hacerlo.
Desde ver milagros y alimentar a los hambrientos hasta lavar los pies de quienes son sus discípulos; así Jesús se convirtió en “el siervo de siervos”.
Tan grande fue su amor por nosotros, su fidelidad y su calidad de servicio que su último acto en la Tierra fue dar voluntariamente Su vida en la cruz para que pudiéramos ir al cielo.
El Señor usa la Biblia para enseñarnos sobre servir, y en ella, aprendemos que Él está más interesado por el estado de nuestro corazón que por nuestros actos; es decir, que Él no quiere que sirvamos para presumir, ni para recibir reconocimientos o ascensos; Él quiere que seamos humildes para que podamos mostrar el amor de Dios a los demás.
El verdadero servicio la mayoría de las veces no será visto y muchas veces tampoco será reconocido, porque servir es una forma especial y única de amar. Es la prueba de que amamos más que con hechos que con palabras.
Hoy somos Sus manos y pies en la Tierra, lo que significa que podemos mostrar a los demás cuánto son amados y la bondad de Dios por la forma en la que los tratamos y convivimos con ellos. Ama a los demás sirviéndoles y mostrándoles que la bondad y la misericordia de Jesús han sido sembradas en el fondo de tu corazón.
Oremos, “Amado Jesús, gracias por ser el siervo de siervos. Nos has dado el ejemplo para que pudiéramos seguir Tus caminos. Gracias también por darnos la oportunidad de ser una extensión tuya en esta tierra, y que lo podemos demostrar amando a los demás al igual que Tú nos amas a nosotros. Por favor, aviva en nuestros corazones un deseo de servir en humildad y solo por darte a Ti la Gloria y la Honra, Lo declaramos en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículos, “El que sea más importante entre ustedes, sea siervo de todos. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” Mateo 23:11-12 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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