Por qué separación
«Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación» Efesios 2:14
Es verdad que en los tiempos del Antiguo Testamento Israel fue un “pueblo separado” para Dios, “su porción” (Deuteronomio 32:8). Que los judíos se hayan aferrado a esto más allá de los propósitos y la voluntad de Dios, es hasta cierto punto entendible.
Pero que nosotros los gentiles nos autoimpongamos un dogma totalmente contrario a la enseñanza bíblica es una barbaridad. Desde el Antiguo Testamento, al menos yo lo he leído varias veces, las promesas de que “todas las naciones” serían alcanzadas para salvación en virtud de un Nuevo Pacto están escritas en varios de los libros de los profetas.
Y luego vino Cristo, trató con los samaritanos… predicó en Decápolis… fue a “Galiea de los Gentiles”, (luego de ir primero a las ovejas perdidas de la Casa de Israel ¡¡que también eran “gentiles”!! porque eran “mezclados”), y al entregar el espíritu en La Cruz, se rasgó el velo del Templo, de arriba abajo, sugiriendo Quien lo dividió, como señal maravillosa de que el acceso a Dios había sido “universalizado”.
Cuarenta años después (como para que veamos la Mano de Dios) aquel Templo fue reducido a un solar vacío, planiiiito… tal como Cristo predijo, mientras Él en el Cielo nos Ministra como Sumo Sacerdote de un “templo no hecho de manos” (Hebreos 9:11).
Pero al Sionismo le interesa que en la mente de los cristianos siga habiendo una separación, porque la necesitan para explicar su falsa exclusividad, que a su vez usan para intentar justificar su genocidio y sus robos de tierra. Por esto recibirán mayor condenación.
10 Mayo 2026

