Uno puede cometer un error. Los hombres recordarán el mismo. Satanás nos acusará continuamente. Dios nos perdonará si con humildad reconocemos nuestra falta y nos postramos ante Él a través de Jesucristo. El hombre recuerda. Satanás acusa. Dios perdona. Por tanto viviré continuamente postrado ante Dios. (Jorge L. Cintrón)

