Dios me ha dado la mente de Cristo. Jesucristo ha renovado mi mente. No pienso como el mundo piensa. Las enseñanzas de la Palabra de Dios determinan mis esquemas mentales; por eso mi vida no se conforma a las prácticas del mundo y antes de actuar me pregunto ¿cómo actuaría Jesús? (Jorge L. Cintrón)

