Padre, perdónanos por estar quejándonos

Amado Padre, perdónanos por estar quejándonos y
No a preciar los que nos ha dado, y ayúdanos a ser
pacientes y a mostrar tu bondad y misericordia
en situaciones difíciles.
Recordando que tu siempre cuidas de mi.
Haced todo sin murmuraciones ni discusiones,
para que seáis irreprochables y sencillos,
hijos de Dios sin mancha en medio de una generación
maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis
como lumbreras en el mundo.
Filipenses 2:14-15
