
Una de las acciones que más abren los corazones es la de la gratitud; por el contrario, la ingratitud separa a las personas.
En la Biblia se nos enseña en muchos pasajes sobre el ser agradecidos, por ejemplo, en la carta a los Colosenses, capítulo 3, verso 17, dice así, “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él”. (NVI)
Surge la pregunta, ¿Y por qué nos ordena Dios que le demos gracias, en todo y a pesar de lo que pueda estar pasando?, la realidad es que la mayoría de las personas no siempre tiene el estado de ánimo como para darle gracias a Dios por algo; pero como es una petición de Dios, hay que hacerlo.
Dice el versículo que en todo lo que hagamos, ya sea mediante palabras o hechos, es decir, que debemos hablar lo que edifica y lo que es bueno y que lo que se haga todo, absolutamente todo sea hecho como para el Señor, porque de esa forma se eliminara la queja y el actuar con una mala actitud.
Por otro lado, el ser agradecidos es una forma de que nos mantengamos conscientes de la presencia de Dios; es decir, que no solo debes darle gracias a Dios en momentos específicos, sino que hay que hacerlo todo el tiempo, porque así reconocerás que el Señor está en todas partes y que va contigo a todo lugar.
Es clave que te des cuenta de que la gratitud no está basada en emociones, sino que es un acto de la voluntad humana, esto es, que debes esforzarte y ser consciente de la acción de darle gracias a Dios en todo y por todo.
Te puedes preguntar, ¿debo estar agradecido por lo que no me parece que este bien?, la respuesta es “sí”, porque Dios nos ha prometido hacer que todas las cosas obrarán para nuestro bien a los que aman al Señor, tal como está escrito en Romanos 8:28.
Los planes de Dios son mayores y mejores que los nuestros, además Él conoce todo, tanto tu pasado, como tu presente y también tu futuro, así que solo Él puede saber qué es lo mejor para cada uno de nosotros.
Tu acción es mantener viva tu fe, tan fuerte que puedes estar seguro(a) de que Dios sacará algo bueno, incluso de lo que no te gusta o de lo que te incomoda.
Tener esto claro en nuestra mente y en nuestro corazón, tiene el poder para renovar tus pensamientos y afirmar tu fe.
Además, el ser agradecidos en todo y por todo será un gran testimonio de tu fe cristiana ante los demás. Decide estar agradecido(a) y hacerlo todo como para el Señor.
Oremos “Amado Señor, hoy te doy gracias, muchas gracias por mostrarme sobre el poder de la gratitud y de mi capacidad para hacerlo todo como para ti. Te honro, y creo que tus planes son los mejores para mi vida. Dame la capacidad para vivir por decisiones y no por emociones, y así confiar en que mi futuro esta en tus santas y perfectas manos, sabiendo que todo marchara para bien. Confieso mi amor por ti, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él”. Colosenses 3:17 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
