
La palabra estéril se refiere a una mujer que no puede tener hijos, pero también se usa como una expresión para describir a una actividad que no produce ningún resultado.
Hay personas que están sintiéndose de esa manera estériles en su vida, sienten que el tiempo pasa y que no ven pasar nada trascendental en sus vidas, quedando solo la amargura por ver propósitos o sueños por cumplir.
En la Biblia en el libro de los Salmos capítulo 113, verso 9, dice: “A la mujer que no tiene hijos, le concede dos alegrías: ¡llegar a ser madre, y tener un hogar! ¡Alabemos a nuestro Dios!” (TLA)
Este salmo es un cántico de agradecimiento por La bondad de Dios al producir algo que no existía anteriormente. Esto nos sirve para recordar que el Señor exalta al humilde.
Es como si Dios te dijera hoy: “espera en mi con humildad y fe y verás como tendrás la alegría de ver el sueño hecho realidad”.
No te limites por los imposibles, que las dificultades no te hagan sentir derrotado, que por nada te des por vencido, más bien ¡alaba a Dios, exaltando Su nombre!, agradécele anticipadamente por el favor y el milagro que van a ocurrir. Clama por sabiduría y canta con gozo, porque el Señor se agrada cuando se lo alabas en medio de la dificultad y de aquello que no está funcionando.
¿Sabes por qué? Porque cuando actúas en obediencia a la palabra de Dios y le das alabanzas al Señor, tu fe se está activando, lo que te coloca en la posición para dar a luz a las promesas y a los milagros.
Obedece al Señor, cántale con cánticos de alabanza, exprese día y noche tu agradecimiento por lo que Él está haciendo en tu vida y en fe declare que lo que no ha ocurrido, ocurrirá por el amor y la misericordia de Dios.
Oremos: “Señor, aunque hasta el día de hoy no he visto realizados muchos de mis sueños y metas, hoy decido no renunciar a ellos, ayúdame a estar siempre en tu voluntad, a ser una persona humilde y obediente a Tu Palabra; te alabo y te doy gracias por lo que haces en mí y por mí, lo creo en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “A la mujer que no tiene hijos, le concede dos alegrías: ¡llegar a ser madre, y tener un hogar! ¡Alabemos a nuestro Dios!” Salmos 113:9 (TLA)
Buen Día
Juan C Quintero
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