
Encontramos una reflexión muy poderosa de Salomón sobre la vida y esta se encuentra en el libro de Eclesiastés, capítulos, verso 11, que dice, “Volví la mirada, y vi bajo el sol que no son los más veloces los que ganan la carrera, ni son los más fuertes los que ganan la guerra; también vi que los sabios no tienen qué comer, que quien es inteligente no es necesariamente rico, y que quien tiene conocimientos no siempre es favorecido. Todos ellos tienen su momento y su ocasión”. (RVC)
En pocas palabras, no todo lo que creemos como la capacidad para alcanzar una meta o un propósito será posible lograrlo, porque hay un factor muy poderoso que debemos tener en cuenta, “la voluntad de Dios”
Dios es quien nos da el poder, la sabiduría y la gracia para alcanzar propósitos de vida, pero también Él nos permite encontrar esa ventana de oportunidad en el momento correcto.
El Señor escoge a quien Él quiera para cumplir con Sus planes en la tierra.
· Usó a un Moisés, temeroso y tartamudo para liberar al pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto,
· Concedió a Jabes la oración de recibir bendición, siendo un hombre común en su pueblo y cuyo nombre significa “dado a luz con dolor”.
· También encomendó a Gedeón quien era un hombre común y corriente y miembro de una familia poco importante en Israel para liderar una batalla.
· Jesús llamó a Mateo para que fuera uno de sus discípulos, siendo un recaudador de impuestos que era rechazado por el pueblo de Israel por su codicia y conexión con los Romanos
Antes de la creación del mundo, Dios tuvo un plan para tu vida.
Solo necesitas estar alerta para el momento correcto, y la ocasión oportuna para que aceptes la victoria de Dios.
Debes estar atento(a) porque tendrás las oportunidades de conocer a personas clave, de darme apertura laboral, empresarial o ministerial, poderosa; serán tiempos de incremento, de ascensos y de inmensos favores sobrenaturales.
Oremos, “Amado Señor, gracias por mostrarme que me vas a abrir una ventana poderosa de bendición. Sé que, como lo hiciste en el pasado con otros, también lo harás conmigo, confío en tus momentos y ocasiones de ser bendecido(a), estaré atento(a) para aceptarlos, lo creo y oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “Volví la mirada, y vi bajo el sol que no son los más veloces los que ganan la carrera, ni son los más fuertes los que ganan la guerra; también vi que los sabios no tienen qué comer, que quien es inteligente no es necesariamente rico, y que quien tiene conocimientos no siempre es favorecido. Todos ellos tienen su momento y su ocasión”. Eclesiastés 9:11 (RVC)
