Estamos conscientes de que el vivir una vida en Cristo, no es una taza de leche o un jardín de rosas, puesto que Dios mismo nos dice en su palabra que pasaremos por pruebas, sufrimiento, incluso persecución, pero sabio es Él que nos dará todas las armas para vencerlas.
Mateo 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al Reino de los cielos se hace fuerza y los valientes lo arrebatan. Aquí vemos claramente que el camino de la cruz es difícil pero con la ayuda de Dios todo lo podemos, como dice Filipenses 4:13
La prueba que pasó Job es un claro ejemplo de fe y fidelidad a pesar del sufrimiento. La historia de Moisés y su travesía por el desierto, nos muestra que su sufrimiento no fue permanente. Deja de aferrarte a tu dolor, a tu pérdida o a tu fracaso; es hora de que te levantes y camines nuevamente.
He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo. Santiago 5:11
Dios no te dará una prueba o un sufrimiento mayor al que puedas soportar. Cada día vendrá con su propia preocupación, solo procura que cuando ésta llegue no te encuentre caído(a), si no mucho más fuerte.
Gózate pues Dios trae consigo paz en medio de la prueba, deja atrás el sufrimiento y medita en éste pasaje: Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración. Romanos 12:12
