
Cuando se acerca el fin de cada año tenemos la tendencia de hacer una revisión de lo que ha sido nuestra vida durante el año que termina y comenzamos a evaluar posibilidades para el año que comienza.
La realidad es que todos tenemos áreas en nuestras vidas en las que, o queremos o necesitamos urgentemente realizar cambios; tal vez sean planes que no se han realizado; proyectos abandonados; un estudio que retomar; una dieta que empezar; o tal vez sean adicciones y elementos del comportamiento que necesitas abandonar.
Sea lo que sea que encuentres, la buena noticia es que Dios te ha dado la capacidad para cambiar, para alcanzar nuevas metas o para superar cualquier derrota.
La Palabra de Dios nos deja claro en la carta de Pablo a los filipenses, en el capítulo 4, verso 13, lo siguiente, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Él lo escribió cuando estaba pasando por momentos muy difíciles en su vida, pero confiado en que en Cristo tendría la victoria.
Aunque para muchos este versículo se ha convertido en una frase tradicional, la realidad es que es muy poderoso, porque establece una verdad para todos los cristianos, que con el poder de Cristo tendremos la capacidad para cambiar; para superar dificultades y para alcanzar nuevas metas.
Por lo tanto, es necesario que coloques tu fe en acción y que tus palabras estén en línea con la Palabra de Dios, para que el resultado sea un testimonio del poder del Señor obrando en tu vida.
No te compliques buscando en lo natural respuestas que solo pueden provenir de Dios. El Señor nos anima para que tu mente, en lugar de esta conectada con lo imposible del cambio, se dirija a poner la mente en la certeza de la Palabra de Dios.
En estos días tomate un tiempo para meditar en aquello que quieres cambiar o en lo que necesitas alcanzar, pero hazlo no con tus ideas, planes y pensamientos, sino mediante oración, esperando la guía del Señor, teniendo la certeza de que, por muy difícil que parezca, la Palabra de Dios te enseña que “todo lo puedes en Cristo que te fortalece”
Oremos “Amado Señor, gracias por aportarme consejos sabios, gracias por permitirme tener una relación íntima y absolutamente confiable contigo. Hoy pongo mi mente y mi corazón en tus manos para que me guíes sobre lo que debo hacer y para que me muestres como superar lo que hasta hoy no he podido en mis fuerzas. Creo que en Cristo todo lo puedo, somo muéstrame cómo hacerlo, lo pido en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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