
Algunos días, creer parece fácil; otros días, la duda inunda la mente.
Esto pasa especialmente cuando las oraciones parecen vacías y sin respuesta y Dios se siente distante.
Es en estos casos en los que la fe se debe convertir en una decisión personal de seguir creyendo, despojándonos de los sentimientos y las emociones.
Debes ver a la fe como un músculo el que se fortalece con el uso, no con la facilidad.
En esos momentos de esfuerzo, de cansancio, Dios nos enseña a confiar totalmente en Él sin centrarnos en nuestras circunstancias.
La Biblia en la carta a los Hebreos capítulo 11, verso 1 nos recuerda que “… tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve”. (RVC)
Al meditar en este versículo, seguro que se transformará tu perspectiva.
Porque nos lleva a vivir con la expectativa del cumplimiento, no basados en nuestra capacidad, conocimiento o fuerzas, sino en el poder sobrenatural de Dios.
Debes saber que la fe no se mide por los resultados inmediatos, sino por nuestra persistencia, sabiendo que el Señor no se ha olvidado de nosotros.
Te motivo para que revises cada promesa cumplida por Dios que ha sido respuesta a tus oraciones en el pasado y también para que escuches los testimonios de los milagros que Él ha realizado en otras personas, para que tu fe se fortalezca el día de hoy.
Tu lucha actual es una invitación que Dios te está haciendo para escribir tu propio capítulo de fe; por lo tanto, no te rindas, pues la fe no puede verla como una carrera de velocidad, sino un maratón celestial en la que Dios te está formando a través de la espera.
Tu fe es como una semilla sembrada en el terreno divino, la cual brotará y dará fruto en el tiempo perfecto de Dios.
Oremos: “Amado Señor, cuando mis ojos no pueden ver Tu obra en mi vida, te pido que me ayudes a confiar en Tu tiempo y en tus planes, por favor fortalece mi fe para no desmayar. Ayúdame a confiar en Tu voluntad y no en mis circunstancias y que mi persistencia te honre, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “… tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve”. Hebreos 11:1 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
