
Pero los planes del Señor se mantienen firmes para siempre; sus propósitos nunca serán frustrados. Salmos 33:11
Un naranjo inevitablemente dará como frutos naranjas; de no producir estas, ninguna otra saldrá de sus ramas; porque cuando fue plantado ya su semilla traía todos los elementos para que fuera un árbol de naranjas.
Esto mismo pasa con nosotros. Dios ha depositado en cada uno de nosotros una semilla de un fruto en particular; este fruto es el propósito de Dios en nuestra vida.
Algunas personas logran reconocer sus propósitos desde muy temprana edad; sin embargo es muy normal llegar a la edad adulta sin saber cómo servir al Señor para alcanzar nuestro propósito en esta tierra.
Dios tiene un plan firme contigo; y si dejas que El obre en tu vida, Su propósito se cumplirá en ti, sin importar quién te diga que no puedes o que te parezca que te faltan capacidades; confía, porque nada ni nadie frustrará ni detendrá lo que Dios dijo que hará en tu vida.
Señor Jesus, dispuesto estoy a seguir tus pasos. Amen.
-Mildred Natera
