
Hay tiempos en los que las nubes son oscuras, llega la lluvia, y muchas veces esa lluvia pareciera que no fuera a terminar, lo que impide que personas tengan días típicos de trabajo y de actividades regulares.
Quiero comparar esto a muchos que caminan con tuvieran una nube oscura y lluviosa sobre ellos.
Estos ven el mundo a través de lentes que están contaminados por las cosas que el dolor le ha traído. Solo ven negatividad en cada situación porque imaginan que eso es todo lo que les va a suceder.
Se puede decir que han perdido la capacidad de ver y de esperar el bien.
Para algunos esa nube oscura es causada por el pasado; tal vez porque no han aprendido a perdonar, o a perdonarse a sí mismos.
Aman bajo condenación en lugar de amar con libertad.
En la Biblia en el libro de Isaías, capitulo 25, verso 4, dice asi, “Porque eres la fortaleza del pobre, del necesitado y del afligido; eres nuestro refugio contra la tormenta y nuestra sombra contra el calor…” (RVC).
Confiar en Dios es saber que Él es protector, y tener la certeza de que todo lo que El hace es bueno.
En el versículo dice que el Señor es “nuestro refugio contra la tormenta”, es decir, que ya no tienes que vivir bajo esa nube.
Significa que eres perdonado y que te da la capacidad para perdonar.
Pero también significa que, si todavía la nube está allí después de haber recibido el perdón de Dios en Cristo Jesús, es porque así lo has decidido, no porque Dios lo haya querido.
Recibe esto, “El Señor quiere despejar toda aflicción y toda tormenta en tu vida”. Él quiere crear tu clima ideal para que puedas ser quien te ha llamado a ser.
Pero también Dios sabe que te vas a equivocar de vez en cuando y sabe que no eres perfecto(a).
Él es un Dios de segundas (y terceras, y cuartas,…) oportunidades; y no tiene el plan de golpearte en la cabeza y poner una nube oscura sobre ti cada vez que te equivocas; sino para levantarte y ayudarte a seguir adelante.
Si estás viviendo bajo esa nube oscura hoy, deja que el Espíritu de Dios entre y despeje toda tormenta de tu pasado. Libérate de esa nube que te afecta negativamente.
No te condenes a ti mismo ni permitas que otros te condenen por las cosas de las que has sido perdonado.
Deja que Dios use las cosas oscuras de tu pasado para ser un testimonio positivo de lo que Él puede hacer. La elección es tuya.
Oremos “Amado Señor, hoy renuncio a las tormentas mentales y emocionales de mi vida, a los amargos recuerdos del pasado. Así como tu me has perdonado en Cristo, yo perdono a los demás y me perdono a mí mismo, para así vivir sin oscuras nubes de dolor en mi vida, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Porque eres la fortaleza del pobre, del necesitado y del afligido; eres nuestro refugio contra la tormenta y nuestra sombra contra el calor…” Isaías 25:4 (RVC).
Buen dia
Juan C Quintero
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