
Los males modernos están relacionados, en gran medida, con las cargas emocionales que llevamos los seres humanos.
Se generan retos y dificultades en múltiples áreas, entre ellas podemos encontrar, dificultades en el matrimonio, discrepancias con los adolescentes, problemas económicos, situaciones laborales, cansancio físico, largo tiempo en las autopistas para llegar al trabajo, etc.
La realidad es que hoy en día miles de millones de personas viven estresadas y preocupadas por lo que acontece a su alrededor.
Considero que esto también les ocurre a los cristianos, quizás no se han dado cuenta de que el estrés y las preocupaciones activan las emociones negativas y apagan la fe; aunque conocen las verdades bíblicas que son contrarias a esas cargas emocionales y obviamente opuestas a la fe.
Por ejemplo, en la carta a los Filipenses, capítulo 4, verso 6, dice “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. (RVR60)
En el Libro de Isaías, capitulo, 41, verso 10, dice Dios así, “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. (RVR60)
También Jesús lo dijo en el evangelio de Mateo, capítulo 6, verso 25, “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (RVR60)
Conocer la verdad no es lo mismo que internalizar y vivir la verdad.
De muchas formas Dios quiere que Sus hijos vivan afirmados en la fe, es así, el afán, el estrés y las preocupaciones solo debilitan el corazón y hacen que las personas vivan tristes y dominadas por la amargura.
Pido hoy al Señor para que cambies preocupación por fe, ansiedad por paz y estrés por gozo en las promesas de Dios.
Oremos “Amado Dios, hoy reconozco que me he dejado llevar por el estrés, las preocupaciones y la ansiedad por las situaciones de la vida cotidiana. Te pido que traigas paz a mi vida, que el Espíritu Santo me llene de Su poder para no recaer en el dolor de las preocupaciones y de las tristezas de la vida, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
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