Respondió Job al Señor, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
Al que cree todo le es posible.
Para Dios no existen las dificultades, pues él hace lo que quiere en el cielo y en la tierra. La Biblia dice que todas las cosas le sirven (Salmo 119:91). Para nosotros él es el Todopoderoso, a la vez el Creador que tiene todo en sus manos, y el Redentor, a quien el mal no puede vencer. Dirige con sabiduría a todos los que desean confiar en él.
La vida del cristiano no está libre de dificultades y preocupaciones. Sin embargo, la confianza que tiene en su Señor lo lleva a orar con fe y a contar con su ayuda. ¿Hay algo que sea demasiado difícil para el Dios que nos ama? Su amor y su poder están listos para ser desplegados según nuestras necesidades y nuestras oraciones.
La Biblia, como también la historia de los creyentes, nos habla de un gran número de imposibilidades derribadas por la fe. Por ejemplo, cuando el pueblo de Israel cautivo en Egipto salió de ese país, tenía tras él el poderoso ejército del Faraón, delante el mar Rojo, y luego un árido desierto. Pero Dios quería liberarlo y lo condujo hasta la tierra prometida. Dios prueba nuestra fe para que se fortalezca, y el resultado será para su gloria.

