
Comienzo con una pregunta que muchos pueden hacerse el día de hoy ¿Cómo se mide la grandeza de una persona?; ¿será por su fama, o por su riqueza; tal vez por los dones o talentos?
La respuesta tiene dos posiciones opuestas, la primera es acorde con el estándar del mundo, es decir por la cultura, y, por lo tanto, alguien será importante por lo que hace o por lo que tiene.
La otra respuesta es: que acorde con la Palabra de Dios, una persona es grande cuando sirve a los demás en humildad y amor.
En la Biblia se relata que Jesús les responde a sus discípulos que estaban discutiendo sobre quien era el mayor, es decir, el más importante entre ellos y el Señor les responde esto que esta en el evangelio de Lucas capítulo 22, versos 25 al 26, que dice, “Jesús les dijo: «En este mundo, los reyes y los grandes hombres tratan a su pueblo con prepotencia; sin embargo, son llamados “amigos del pueblo”. Pero entre ustedes será diferente. El más importante de ustedes deberá tomar el puesto más bajo, y el líder debe ser como un sirviente”. (NTV)
Aun cuando muchos se esfuerzan por la grandeza en la vida, como cristianos nuestro llamado no es a la grandeza, sino a la fidelidad a la Palabra de Dios, y a ser servidores de los demás.
Es claro que la mayoría de las veces nuestras acciones en la vida no reciben ningún tipo de publicidad, e incluso, a veces se hacen cosas que nadie conoce, sino que sólo Dios las sabe.
Por ejemplo, nadie ve cuando se lucha en oración por un hijo; nadie se percata de cuando se depositan los diezmos y las ofrendas en la iglesia, o cuando se cuida a un anciano, o cuando visitamos a alguien que esta quebrantado o incluso en la cama de un hospital.
Al hacerlo, muchos se preguntan, si eso que se hizo valió la pena o si fue un esfuerzo en vano.
Si ese es tu caso, en la carta a los Gálatas, capitulo 6, verso 9 está la respuesta, que dice, “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”. (NTV)
Entonces, no te canses de hacer el bien, de ser fiel con el Señor. No te ocupes de lo que los demás hacen o dejan de hacer, porque cada uno recibirá su propia recompensa.
No te des por vencido(a). Sigue haciendo el bien, persevera, y nunca olvides que para Jesús el más importante es el que sirve a los demás.
Oremos “Amado Señor, hoy recibo este mensaje con alegría, sabiendo que mi servicio a los demás es importante para ellos, pero sobre todo es importante para ti. No buscaré reconocimiento en la tierra sino tu completa aprobación, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “Jesús les dijo: «En este mundo, los reyes y los grandes hombres tratan a su pueblo con prepotencia; sin embargo, son llamados “amigos del pueblo”. Pero entre ustedes será diferente. El más importante de ustedes deberá tomar el puesto más bajo, y el líder debe ser como un sirviente”. Lucas 22:24-26 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
