
Existen momentos en la vida en los que pareciera que no hay salida, porque por donde se decide avanzar hay obstáculos. Así que es bueno entonces preguntarse ¿Qué puertas ha estado golpeando?, ¿Una puerta al éxito, o una puerta de escape?.
Quizás lo único que estés buscando sea un lugar de refugio para las dificultades de la vida
En la Biblia en el libro del Apocalipsis capitulo 3, verso 8, Juan recibe de Jesús el Mensaje profético que Él le envía a la iglesia de Filadelfia, en el cual se expresa como ésta era una iglesia de obras y fruto espiritual que agradan al Señor, por lo que es elogiada y recompensada con la bendición de recibir puertas abiertas a la bendición, que dice así, “Yo sé todo lo que haces. Delante de ti he puesto una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Aunque son pocas tus fuerzas, has obedecido mi palabra y no has negado mi nombre” (RVC)
Claramente aquí se refleja la bendición para quien es obediente a la Palabra de Dios, es decir, que las puertas de la bendición de Dios se abren para quien actúa acorde con Su voluntad y qué dispone el corazón y la mente para actuar y vivir acorde con Su Palabra, porque, como lo dice la escritura, “Él todo lo sabe”.
Te invito para que hoy digas: “Creo que Dios pone delante de mí una puerta nueva, una puerta que se abre la cual nadie puede cerrar”.
A Dios le agrada la gente que es persistente. Él honra a los diligentes.
Tenga en cuenta que Dios es siempre fiel; abrir una puerta es parte de Sus promesas, por lo tanto, sin lugar a dudas; Él la abrirá.
Actúe haciendo lo mejor en lo natural y no se rinda, confíe en que Dios está haciendo lo sobrenatural. Pues ser perseverante le llevará al cumplimiento de la promesa.
Elimine todo desaliento cuando se presente, quite de su lado toda distracción y avance confiadamente poniendo la mirada en el Señor. Continúe en fe todos los días, porque cada paso de obediencia es otro paso en el camino de la victoria. Él abrirá puertas que nadie puede cerrar y estas serán las del triunfo.
Oremos: “Señor, sé que eres fiel a tus promesas, por eso confío en que me abrirás puertas nuevas, que nadie va a poder cerrar. Por mi parte seguiré firme en tu voluntad, con la certeza de que estás conmigo, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Yo sé todo lo que haces. Delante de ti he puesto una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Aunque son pocas tus fuerzas, has obedecido mi palabra y no has negado mi nombre” Apocalipsis 3:8 (RVC)
Buen Día
Juan C Quintero
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